La Cruz de Caravaca es un símbolo religioso de origen medieval
asociado a la ciudad de Caravaca de la Cruz, en Murcia (España). Según
la tradición, en 1231 la reliquia —una cruz patriarcal de dos brazos—
apareció milagrosamente en un castillo templario cuando unos
sacerdotes iban a celebrar misa y faltaba el crucifijo. Se dice que dos
ángeles la depositaron allí, lo que convirtió el lugar en un importante
centro de peregrinación.
Con el tiempo, la cruz se volvió un objeto devocional muy extendido en
España y América Latina, asociado a la protección, los milagros y la fe
cristiana. Hoy sigue siendo un símbolo religioso, cultural e histórico de
gran relevancia en Caravaca y más allá